Al descubierto los aliados del golpe en Bolivia y la falta de apoyo real a sus candidatos en redes

BOTS BULOS ANÁLISIS INTERNACIONAL

Tanto durante el preludio al golpe de estado de 2019 como durante sus diferentes fases, sus defensores se hartaron a señalar el “clamor social” que se bufaba contra Evo Morales y su legitimidad democrática. Hoy queda en evidencia que esa “indignación revelada” era artificial y automatizada. Es decir, que el torrente de tuits en apoyo a Luis Fernando Camacho, Jeanine Añez, Carlos Mesa y el resto de actores del golpe (incluyendo la OEA) no era una “respuesta popular”, sino un conjunto de campañas a golpe de bot y cuentas falsas. Una gran campaña de desinformación masiva orquestada por empresas extranjeras como CLS Strategies que añade un capitulo más a lo que conocemos sobre la injerencia norteamericana sobre América Latina a través de la desinformación digital.

Comencemos por comparar el volumen de las campañas de esta última semana con las del golpe. Pese a la poca popularidad de twitter en Bolivia en 2019, el número de tuits que nutrían los “exitosos” hashtags de los días de furor golpista fue aclamado como un “termómetro social” de la indignación contra Evo Morales. Durante aquellos días, los hashtags pro-golpe acumulaban más de un millón de tuits con cientos de miles de cuentas falsas recién creadas. Los líderes opositores se hartaban millares de retuits. Tuiter era un lugar en constante ebullición política, y la oposición parecía ser la voz dominante.  

Hace unos meses que se reveló que la empresa CLS Strategies (EEUU) han trabajado con grupos opositores a otros gobiernos progresistas de la región y la derecha Boliviana para crear grandes redes de cuentas falsas con las que influir políticamente. El destape de esa trama de desinformación y manipulación digital dejó al descubierto la naturaleza de muchas campañas en contra de los gobiernos de Nicolás Maduro en Venezuela y López Obrador en México, pero también complicó profundamente la carrera electoral de las fuerzas pro-golpe que disputaban el poder sobre La Paz. Los retuits dejaron de caer del cielo. 

 

¿Por qué se desinflaron las redes tuiteras de la Oposición Boliviana?

Tras retirarse de su papel como consultora pro-golpe, Creemos y Comunidad Ciudadana, los principales partidos de la oposición en Bolivia, se han desinflado en redes con una rapidez pasmosa. ¿Cuánto menos? Carlos Mesa, el principal candidato opositor, recibía estas semanas en su principal HT de campaña (#PrimeroLaGente) tan sólo unos 2800 tuits. Bastante poco para un candidato que contaba los virales por docenas durante el golpe y que, según el periódico derechista Página 7, encabezaba las encuestas “más sinceras” de esta contienda electoral. Por otro lado, Luis Fernando Camacho tercero en la carrera presidencial y cara visible del nacionalismo cruceño: sólo recibió el apoyo a su HT de campaña menos de 300 tuits durante la última semana de campaña (en #CreoEnMiGente y #TuVozAlPoder).

La diferencia es abismal y no hay cambio en el “estado de ánimo” o la unidad política de los opositores que lo explique. Lo que ha faltado estas últimas semanas es el apoyo comunicativo de esas empresas norteamericanas.  Empresas que se calcula que pudieran haber creado alrededor de unas 200 000 mil cuentas falsas de diferente índole capaces de producir más de un millón de tuits a favor del golpe y en contra del Golpe. Piezas individuales de un altavoz difamatorio que se ha dejado la piel por asociar al primer primer presidente indígena de la historia términos como “corrupto”, “dictador”, “narcotrafincante”, “pedófilo” o “asesino” antes y después de ganar su cuarto mandato con más del 47% del voto. 

 

Analizando todos los tuits de las diferentes campañas y HT usados durante la campaña electoral

Tras acabar la jornada electoral y conocerse la clara victoria del MAS con mayoría absoluta según las encuestas a pie de urna, y que finalmente llegará a el 55% de los votos, con más de 25 puntos de distancia sobre Carlos Mesa, hemos analizado los HT genéricos más usados y los HT usados por los principales candidatos. Con un total de 250.000 tuits lanzados por más de 63.000 cuentas, estos sería los datos desagregados:

Genéricos:

#EleccionesBolivia2020 (120.000 tuits)

#EleccionesBolivia (44.000 tuits)

#JallallaBolivia (36.000 tuits)

Candidatos:

#VamosASalirAdelante (38.000 tuits – Lucho)

#PrimeroLaGente (2.000 tuits – Mesa)

#CreoEnMiGente (200 tuits – Camacho)

Este sería el grafo resultante, donde se distinguen claramente dos “polos” que revelan el posicionamiento ideológico en función de la comunidad a la que pertenecen asociada a las cuentas que interaccionan entre ellas. Donde se ve en el lado izquierdo al bloque democrático y a la derecha el bloque golpista.

En el polo democrático destaca Evo Morales que apoyó la campaña de Lucho Arce, futuro presidente de Bolivia, que también sale destacado en nº de retuits recibidos, junto a él también el presidente de Argentina, Alberto Fernández, que fue un gran apoyo para el presidente legítimo de Bolivia al tener que exiliarse tras el golpe de estado, y que junto a México fueron los dos países de acogida de Evo desde que en noviembre de 2019 saliera de su país.

Si solo analizamos los 120.000 tuits del HT más usado #EleccionesBolivia2020 de manera genérica vemos que al igual que en el gráfico anterior la mayor parte de tuits están dentro del polo democrático destacando Alberto Fernández, así como muchas cuentas argentinas que se acentuaron tras la detención ilegal de uno de los diputados que fueron como observadores internacionales. También destacan la cuenta del candidato del MAS, Lucho Arce y las cuentas de Chalecos Amarillos (España) y el periodista residente en Miami Carlos Montero. Podemos destacar por la asignación de colores a las diferentes comunidades de nodos por su relación que es muy plural en el bloque democrático y solo una comunidad en el bloque golpista.

En el otro polo de la conversación encontraremos a los partidos que dirigieron el golpe en Bolivia, pero no en solitario. Indistinguibles de las cuentas partidarias, las cuentas de los grandes medios de comunicación y las principales instituciones del estado se enmarañan en las mismas redes de retuits e interacciones como un elemento más del golpe. Una evidencia más del  nivel de patrimonialización y usurpación política que ha conllevado el golpe. Las cifras hablan claro: 2 de las 360 comunidades de nodos que se han identificado dentro del grafo tienen en su seno además de a la presidenta golpista Añez, a los dos candidatos que también apoyaron el golpe, Mesa y Camacho, a los principales medios nacionales, a la verificadora de noticias falsas «Bolivia Verifica» financiada por la USAID a través de la NED, la propia OEA, el tribunal electoral TSE, la policía boliviana (que facilitó ilegalmente información a OKDiario para crear noticias falsas que desgastasen al MAS) entidades financiadas por la NED como Ríos de Pie, irigida por Jhanisse Vaca, trabajadora de una fundación de Atlas Network y muy presente en los medios atacando al MAS.

Entre los medios en la matriz golpista están Grupo El Deber, Erbol Digital, Los Tiempos, la Agencia de noticias FIDES (financiada por la NED), Correo del Sur, todos ellos miembros de la Fundación de periodistas de Bolivia financiada pro los EEUU. Si vemos en la gráfica de abajo casi todos estos medios, organismos y candidatos están en una misma comunidad de nodos, donde también aparece destacada la cuenta de Marcel Rivas, DG de Migraciones del gobierno golpista y Carles Gusau, cuenta de un gay inmigrante en España que apoya a los partidos xenófobos y homófobos de España. También se ve que en otra comunidad muy próxima más pequeña están Jeanine Añez y la OEA, la pertenencia a una misma comunidad depende de un algoritmo que relaciona las interacciones y la coincidencia en cuentas que te retuitean.

 

La desinformación digital en Bolivia y el Nuevo Plan Condor

CLS Strategies no surge de la nada. Algunos de sus principales ejecutivos han trabajado anteriormente en misiones injerencistas en  Honduras y México,  así como en la OEA y USAID. Es el caso de Mark Feierstein y Roger Noriega, que según señalan documentos revelados por The Grayzone News han servido también de consultores a cargos políticos y militares estadounidenses a la hora de sopesar una injerencia militar en Venezuela. 

Una curiosidad es que ambos han tenido cargos similares dirigiendo la USAID, y siendo funcionarios de la OEA, pero en el caso de Feierstein nombrado por miembros del partido demócrata, y en el caso de Noriega nombrado por miembros del partido republicano. A pesar de esta supuesta diferencia su relación es de amistad, ya que al igual que a los partidos que representan, no hay tantas diferencias en lo que se refiere a política internacional hacia América Latina que ambos consideran como la despensa y el patio de recreo de los EEUU, aplicando una política de plata o plomo, donde cuando sus gobernantes no se dejan sobornar son víctimas de golpes de estados para dar vía libre a las intenciones extractivas de matón de la clase.

La vinculación de personajes como Feierstein y Noriega a USAID y otras organizaciones satélites de la CIA sirven para entender también el caluroso apoyo a personalidades como Jeanine Añez, presidenta del régimen de facto que siguió al golpe.  Añez pertenecía a un partido minoritario que logró solo el 4% de los votos en las Elecciones y era conocida solo por sus exabruptos racistas como senadora. Sin embargo, pese al descalabro de su jefe político Oscar Ortiz en las elecciones, pudo tomar el bastón presidencial con el beneplácito de los EEUU, que ya habían nombrado a Ortiz presidente de Nueva Democracia, un “chiringuito” de Atlas Network. 

A pesar de la terrible campaña de terror impuesta al pueblo boliviano, la democracia se ha abierto paso y los resultados con más del 95% de votos escrutados la victoria del MAS es superior a los 25 puntos. Estando cerca del 55% de los votos, mientras Carlos Mesa está por debajo del 30% y Camacho por debajo del 15%

Si hubo un gran perdedor, ese fue Almagro (director de la OEA) que publicó un informe fake sobre un fraude electoral que apuntaba a 86 centros electorales donde supuestamente el MAS había tenido más votos de los reales, pero lo sorprendente es que en estas elecciones con un TSE elegido por Añez el computo medio de votos en esos centros pasó del 91% al 97%, confirmándose que no existió ningún fraude que beneficiase al MAS, aparte fueron totalmente noqueados los agentes locales del golpismo como la propia presidenta que engañó a su pueblo tras declarar que sería presidenta transitoria sin ser candidata, pero luego dio el salto y luego le obligaron a retirarse, dejando la pugna del espacio golpista entre Mesa y Camacho, tras la retirada de Tuto Quiroga, también destacado protagonista en el golpe con su relación con los EEUU y fundaciones de Atlas Network, y que incluso fue jefe de la expedición de la OEA para consolidar el golpe en Honduras con la participación de la USAID y la empresa CLS Strategies, donde también estuvo como representante de la NDI Salvador Romero, el director del tribunal electoral nombrado por Añez en su entrada.

La comunidad internacional tiene que tomar medidas y expulsar de organismos que tienen relevancia en la salud democrática de los países, o en caso de que no sea asó plantear la desaparición de la OEA. Recordemos que hubo varias masacres, se expulsó al legítimo presidente con secuestros, incendios y amenazas de muerte a cargos del MAS y familiares de Evo Morales. Este ataque a la democracia y a los principios fundamentales consensuados internacionalmente no pueden quedar impunes.

La aplastante victoria del MAS tras las campañas de desinformación en medios y ampliadas en redes está principalmente avalada por los 14 años de Gobierno de Evo Morales que transformó al país, consolidando los mejores datos en indicadores de ningún otro gobierno en América Latina y la falta de puntos débiles de su candidato, Lucho Arce que fue el responsable económico del milagro boliviano y que no ha sufrido ninguna campaña de desprestigio personal, como hicieron con Evo. En el siguiente hilo hay un desarrollo de todos estos indicadores de desarrollo económico y social, que fueron truncados por el gobierno golpista.