«¡Falta hielo! El hielo, imprescindible para mantener el género.» Así rotulaban una breve entrevista con un pescatero en la que le preguntaban sobre un hipotético aumento de precios o desabastecimiento, después de aclarar que no emplean cubitos de hielo sino escamas de hielo. Sin embargo la respuesta del pescatero no podía diferir más del rótulo: Ni les falta hielo, ni ha subido su precio ni temen un desabastecimiento. 

A pesar de que al realizar la conexión ya conocían la respuesta, tal y como podemos comprobar por la forma de preguntar de la reportera, en ningún momento pensaron (y si lo pensaron lo descartaron rápidamente) que lo deontológicamente correcto era cambiar el rótulo. 

Quien nos esté leyendo podrá pensar que, más allá del cachondeo en redes sociales, dedicar un artículo en Pandemia Digital es sacarle punta a algo que no reviste de importancia; pero nada más lejos de la realidad, pues se trata del mismo patrón repetido una y otra vez: Pasó con el papel higiénico antes del confinamiento, volvió a pasar con la leche durante el paro patronal de sector del transporte, volvió a pasar con el aceite al inicio de la invasión de Ucrania… la alarma social creada en torno a la okupación o la inseguridad en Barcelona ni cotiza.

¿El objetivo? Crear una sensación constante de desabastecimiento que aliente el acaparamiento de tal forma que, a modo de profecía autocumplida, genere un desabastecimiento real y sirva de munición contra el «gobierno socialcomunista».

 

¿Cuál es la realidad detrás de «La crisis del hielo»?

Detrás de la supuesta crisis del hielo se encuentran varios factores, tal y como han explicado el economista Yago Álvarez y Salvador Guitierrez –propietario de Hielos Córdoba–.

Por un lado el mercado del hielo «es por una industria que vende un producto muy barato pero que necesita bastante energía. La subida de precios ha roto ese equilibrio y pequeño márgen» –explica el economista. Algo que Gutiérrez confirma agregando que a un stock mermado por la bajada de producción durante los meses de invierno, para ahorrar en los costes energéticos de mantener el hielo almacenado, se ha sumado un incremento en las ventas del 30% por el retorno de los eventos multitudinarios –que generan grandes picos de consumo– y las numerosas y prolongadas olas de calor. 

Según explicaba Gutiérrez no es que exista desabastecimiento, sino que aunque parten de un stock mermado durante estos meses de elevado consumo están produciendo «a destajo» para poder satisfacer la demanda.

Cabe destacar que esto es algo que no aplica a la alarma que desde Espejo Público –Antena3– pretendían transmitir.

 

Doble rasero y misoginia

Otra de las consecuencias inmediatas del alarmismo creado en medios y redes sociales ha sido la proliferación de hilarantes artículos donde «periodistas» nos descubren un invento de 1914, la cubitera para el congelador. Creando de paso la mofa en redes sociales.

Pero más allá de la anédota encontramos inumerables mensajes en las redes sociales, especialmente –por no decir exclusivamente– entre la derecha, que sacaban sus afilados colmillos para culpar –una vez más– al Gobierno del mismo modo que ya hiciéron con el chuletón y los ‘phoskitos para Garzón, los contratos de consentimiento para Irene Montero o las corbatas para Pedro Sánchez. Sin embargo uno de los mensajes que más se ha viralizado en redes sociales, hasta el punto de haberse convertido en un MEME, es el de Juan Manuel López Zafra –Director General de Economía de la Comunidad de Madrid, con un sueldo público anual de 93.855€–. 

Del Director General de Economía de Isabel Díaz Ayuso ningún miembro del Partido Popular o Vox ha dicho que estuviera fomentando el alcoholismo desde pues cargo púbico, como sí hicieron con Irene Montero.

Corría el año 2020 y faltaban sólo cinco días para el 8M tras el enorme éxito de la Huelga General Feminista del año anterior y la cuenta del Ministerio de Igualdad presumía de los avances de la ley conocida como del «sólo sí es sí» con el archiconocido eslogan feminista «sóla y borracha quiero llegar a casa». 

Rápidamente desde Vox y el Partido Popular se apresuraron a acusar tanto a Irene Montero como a su ministerio de fomentar el alcoholismo. «Bebe con moderación» se apresuraba a tuitear la cuenta del Partido Popular, pareciendo olvidar aquella frase del que fuera su capitán «¿Quién te ha dicho a ti las copas de vino que yo tengo o no tengo que beber» –en alusión a una una campaña de la DGT sobre la conducción bajo los efectos del alcohol–. A esto le agregó Santiago Abascal «¿Alguien puede explicarle que un Ministerio no es una fiesta de pijamas?».

Pero hace unos meses Montero repitió la osadía tuiteando, esta vez desde su cuenta personal, el mismo eslogan «»Sola, borracha, quiero llegar a casa» significa que ‘solo sí es sí’.». El resultado fue exáctamente el mismo. En esta ocasión fue Andrea Levy –Concejala de Cultura del Ayuntamiento de Madrid, con un sueldo público anual de 101.811€–, que le contestó a la ministra en redes sociales que no debería ir fomentando el consumo abusivo de alcohol.

Esta palabras de Irene Montero se produjeron en alusión a un polémico discurso del polémico streamer El Xokas. Durante uno de sus directos alababa a uno de sus amigos por mantenerse sobrio en las noches de fiesta mientras emborrachaba a mujeres para «llevarse a pibas que estaban colocadas».

Así pues no parece que lo que les molestara fuera que «incitara al consumo de alcohol, sino que fue una excusa para un nuevo ataque contra la Ministra de IgualdadX

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